Cuando no eres la mujer que deciden amar



En este mundo hay gente de todos los colores y sabores. Eso es lo bueno de la diversidad. Pero hoy quiero hablar de una situación muy particular que a muchas de nosotras nos ha sucedido: los hombres no se deciden a amarnos. Amar es una elección. Cuando amas, decides aceptar y cuidar a la otra persona por sobre todas las cosas. El amor es un compromiso que nos incita a la acción: a hacer todo lo posible porque la otra persona sea feliz. Sin embargo, a nosotras el camino para encontrar un amor se nos pone demasiado difícil cuando eres fuerte, libre e inteligente, y muchas veces nos quedamos solas, preguntándonos qué es lo que estamos haciendo mal.



Pero no es que nosotras fallemos en algo. Ni siquiera tiene que ver con ser bonitas o feas. La cuestión es que somos mujeres fuertes e imponentes. Eso, desde luego, suele asustar a algunos hombres. Ellos están acostumbrados a mujeres dependientes, que los necesiten, por eso cuando se topan con una mujer independiente y libre se echan para atrás. Son hombres machistas a los que no les gusta que existan mujeres de carácter rudo, que hablen con bases, que lean y conozcan, que sepan lo que quieren y que no necesiten de nadie para lograrlo. A ese tipo de mujer no se atreven a amarla.



Solamente un hombre valiente tiene la osadía de amar a una mujer fuerte y marcada, que sabe dónde pisa y deja huella. Amar a una mujer así requiere de un gran esfuerzo, con la certeza de que fallarle trae consigo consecuencias, una de ellas puede ser perderla para siempre. Y la mayoría de los hombres no corren esos riesgos. Ellos van a la segura, con mujeres simples.

Amar a una mujer fuerte e inteligente requiere esforzarse por ponerse a su altura, crecer con ella y para ella. Es tener algo que aportarle sin ser indispensable. Pero amarla trae sus recompensas. Amar a una mujer así, hará que el corazón se salga de tu pecho, que sientas fuegos artificiales al besarla y que te des cuenta que poner tu mano en su cintura es más logro que cualquier título. Ella te hará salirte de tu zona de confort, te sorprenderá a cada momento y te hará descubrir emociones que no conocías. Ella es capaz de poner tu alma al descubierto con una sonrisa sincera. Si te animas a salir con ella, tendrás que hacer tus complejos a un lado y permitirte ser libre y dejarla ser libre también.

Ser una mujer así no es fácil, porque muchas veces nos tenemos que enfrentar a la soledad. Pero las mujeres fuertes aprendemos a amarnos a nosotras mismas, y comprendemos que, tratándose de cosas valiosas, no cualquiera puede adquirirlas. Y cuando aprendes a amarte las personas correctas llegan a tu vida, así que no tengas miedo de perder a quien no te valora, siempre llegará a tu vida quien merece estar en ella. 

Fuente: Porquenosemeocurrioantes

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