Inevitablemente tarde o temprano soltaras el pasado y volverás a comenzar





Nada en el universo puede evitar que dejes ir y vuelvas a comenzar de nuevo 
(Guy Finley)

No volver la vista atrás es fácil de decir y difícil de hacer. Hace unos años, publicaron una de esas noticias donde la realidad supera la ficción. Un hombre donó un riñón a su mujer, que luego le engañó con su fisioterapeuta. Ahora él reclama a su ex una indemnización millonaria: "¡Devuélveme el riñón, me partiste el corazón!", era el titular de esta noticia de telenovela. Sin llegar a estos extremos, la idea de que uno puede empezar una nueva vida sugiere que el pasado puede ser borrado. Sin embargo, bajo la apariencia la relación todavía vive. Por lo que es posible encontrarnos en el camino algunas barricadas que impiden avanzar hacia la libertad emocional.

Muchas personas se aferran al amor que tuvieron y desarrollan un exceso de simpatía hacia sus ex parejas. Si todavía guarda fotos de su ex y sigue yendo a los mismos restaurantes de siempre ha llegado el momento de renovarse. Otros se quedan bloqueados por el temor. "¿Cómo voy a organizarme con los asuntos financieros?", decía Esperanza, haciendo poco honor a su nombre. Ahora tiene la oportunidad de demostrarse a sí misma que es capaz de aprender.

El sentimiento de culpa también entorpece el camino, sobre todo si es el que deja la relación: "Podría haberlo hecho de otra manera", se lamenta Ana, que acaba de romper con Max. También la ira o los celos complican el camino hacia la soltería. ¿Sigue enfadado cuando piensa en su ex o se descubre imaginando que él o ella tienen una nueva pareja? Quizá tenga buenas razones para estar enfadado pero eso no le va a devolver la felicidad. La pena por uno mismo, sentirse víctima de él o ella, es el lastre mayor porque debilita la autoestima.

Los recuerdos tienen su sitio y su momento, para regalarse la libertad hay que aceptar el final de la relación, separar el papel de padres y el de pareja si tiene hijos, superar las barricadas emocionales que bloquean, recapacitar sobre los errores y no retomar el contacto con su antiguo amor durante un tiempo, si eso es posible.

Ha llegado el momento, después del bache, de gozar la vida: salir, divertirse y buscar nuevas compañías para disfrutar de ratos agradables sin ánimo de encontrar nueva pareja, por mucho que la tradición popular diga que una mancha de mora con otra se quita.

Ha llegado el momento de reencontrarse con el grupo de amigos o con nuevas compañías. Es importante estar receptivo, puede conectar con personas que ha descuidado como conocidos de gym, compañeros de trabajo, amigos que comparten hobbies y deportes, personas que conoce casualmente en lugares públicos, etc. Evite a toda costa los sitios que frecuentaba con su relación anterior.

existen varios pasos importantes para 'volver a empezar' con los que se trabaja el Método de Rupturas de Quiéretebien.com. Y éstas son, descritas por ellos mismos, las principales premisas en las que se basa su método:: 



1. Vive tus emociones como son, no trates de evitarlas ni engancharte a ellas. Es frecuente que ante el dolor, la angustia, la ira y las emociones que se presentan después de una ruptura sentimental, nos encontremos desbordadas y, naturalmente tratemos de huir de esos sentimientos. De la misma forma cuando caemos en la pena podemos adoptar una actitud victimista que nos enganche al dolor y, de hecho, lo alimente con pensamientos, juicios de valor distorsionados o incluso canciones tristes. Tanto en el primer caso como en el segundo sólo conseguimos alargar la fase de duelo y retrasar nuestra recuperación anímica. Las emociones están para vivirlas cuando llegan y dejarlas ir cuando sea necesario.

2. Exprime la experiencia, aprende de ella. Que la experiencia vivida tenga un sentido y una utilidad para nuestro futuro, dependerá de nuestra capacidad para revisar lo que ha ocurrido y aprender lo que eso dice de nosotras mismas, de nuestras elecciones y de los efectos de estas en nuestra vida. Entender por qué siempre cometemos los mismos errores, elegimos al mismo tipo de pareja o, en definitiva, cosechamos siempre resultados negativos, es el único camino hacia la construcción de nuevas relaciones más felices.

3. Deja ir el resentimiento, perdona y deja el pasado ir. Dicen que odiar es como tratar de matar a alguien bebiéndote tú mismo el veneno. Todo el rencor y el odio que alberguemos hacia nuestra ex pareja no es más que un lugar de dolor que mantenemos en nuestro corazón. Al otro puede afectarle o no, pero a quien seguro que hiere es a nosotras mismas. Mientras haya rencor hacia nuestra ex pareja en nuestro corazón, tendrá poder sobre nosotras para herirnos, hacernos enfadar y, en definitiva, controlar nuestro estado de ánimo. 

4. Quédate con lo bueno, agradece. El vínculo con una ex pareja es algo que no se borra nunca, un ex marido será nuestro ex para siempre, y de manera más o menos latente siempre estará en nuestro corazón. Ya que es algo que va a estar en “nuestra casa”, lo mejor que podemos hacer por nosotras mismas es no dejar que ese rincón que ocupa sea un lugar sombrío y feo (en definitiva es una parte de nosotras mismas). Una vez que hemos conseguido limpiar ese vínculo de odio, lo ideal es que seamos capaces de recuperar todo lo bueno que vivimos y lo que hemos aprendido, para así cerrar ese vínculo libre de toda negatividad y rencor. 

5. Descubre lo que te queda por vivir. Después de una ruptura quedan muchos espacios vacíos que no son sólo físicos. El tiempo que compartíamos con nuestra ex pareja ahora es tiempo que no sabemos ocupar y puede que incluso haya muchos lugares a los que no queramos volver por los recuerdos que nos traen. Este es el momento idóneo para descubrir nuevas posibilidades y dedicarnos a cosas para las que no teníamos tiempo o que, simplemente, no nos atrevimos a probar cuando estábamos en nuestra “zona de comodidad”. Ahora que todo ha cambiado y que forzosamente estamos avanzando en un espacio nuevo para nosotras, es el momento de crear la vida que siempre habíamos soñado y empujar nuestros límites un poco más lejos. 

6. Disfruta cada instante. No esperes a encontrar otra pareja para ser feliz, no esperes nada más, de hecho, para ser feliz. Disfruta de cada momento de tu vida, de tu soledad cuando estés sola y de la compañía cuando la tengas; vive aquí y ahora, sin anhelar lo que fue o lo que puede llegar. Cuando te concentras en exprimir cada minuto del día y buscarle lo bueno a lo que la vida trae, dejas de depender de otra persona para encontrar la felicidad. Empiezas a ser más libre y dueña de tu vida: nadie podrá quitarte la felicidad, porque nadie más que tú te la ha dado.

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