No te merece quien te lastima.





Nadie que diga quererte y te causa dolor o lágrimas debe formar parte de tu vida.



Esto es algo que todos nosotros sabemos; sin embargo, en algunas ocasiones, la vida nos pone en duras situaciones en las que no es tan fácil visualizar estos aspectos.

Hay momentos a lo largo de nuestro ciclo vital, en que caemos en relaciones afectivas donde, a pesar de existir el amor, este se vuelve dañino y doloroso. Sin necesidad de que exista maltrato físico.


Porque quien te lastima también puede hacerlo mediante esas técnicas indirectas que tanto vulneran nuestro equilibrio emocional y nuestra autoestima.

Quien te lastima tiene una idea equivocada de lo que es el amor

Hay muchas formas de amor y no todas ofrecen auténtica felicidad.

Hay quien ama porque teme quedarse solo
Otros se aman únicamente a sí mismos.
Hay quien confunde el amor con dominación y posesión.

La dificultad de no saber verlo o no saber reaccionar ante diversos tipos de maltrato se debe a que, en ocasiones, nos educan en la clásica idea de que para mantener una relación de pareja:

“hay que aguantar, hay que ceder y hay que tragar”. Esto no es cierto, y nunca debería ser así.

La comunicación y la reciprocidad son dos pilares esenciales en los que debe basarse toda relación saludable. Por ello, te invitamos a evitartodas esas situaciones en que se lleva a cabo el maltrato.

Decir adiós a quien te lastima: una necesidad vital

  • Hay relaciones que debemos dejar atrás por necesidad emocional y física. No obstante, no siempre es fácil dejar atrás esa unión, porque el nivel de dependencia suele ser muy elevado.
  • Lo más importante es que te des cuenta de que estás con alguien que te lastima.
  • Quien te ama de verdad jamás sería capaz de confundir el respeto y el cariño sincero con la agresión, el desprecio o la humillación.
  • Debes tener claro que tu felicidad está lejos de esa persona que te hace daño.
  • Es necesario volver a la persona que eras antes, a tu tranquilidad emocional de antaño.
  • No dudes en pedir ayuda a familiares y amigos, e incluso a las instituciones si percibieras algún tipo de riesgo.
  • Protege tu autoestima. Eres una persona fuerte que merece ser feliz y, para recuperar tu felicidad, necesitas un acto final de valentía y coraje para romper ese vínculo tan dañino.
En ocasiones, es preferible una soledad tranquila que una compañía que vulnera nuestros valores como persona, nuestra integridad y nuestra autoestima.

Quien te lastima no merece tus esfuerzos, tu tiempo y ni un atisbo de tu cariño. Es algo que todos deberíamos recordar y defender para que otros no caigan tampoco en este tipo de relaciones.

Comentarios

  1. Yo vivo algo así, es difícil dejar a esa persona que te lastima, se lo que debo hacer pero tengo miedo a pensar en algún día que hice mal al dejarlo, soy una dependiente emocional

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