No puedes perder a alguien que ni siquiera era tuyo



Cuando te enamoras de alguien, el pensamiento y el sentimiento se comienzan a entrelazar por completo. Si fueras a ver algo de una manera completamente racional, entenderías que nada es una promesa. Nada se puede garantizar en la vida. Las palabras pueden perder su significado, así que darles el tremendo valor que les damos termina siendo nuestra perdición. Pero esto no disminuirá como nos sentimos. El desarrollar sentimientos románticos por alguien significa que comenzarás a soñar despierta. Comenzarás a imaginar un futuro con esa persona, incluso si ese futuro es sólo el día siguiente. No puedes evitarlo. Es parte de ser humanos. No te castigues por esto.

El casi amante es alguien con quien soñaste, pero que nunca comenzó algo entre ustedes. Esto es lo más difícil de dejar ir: aquello que nunca tuviste realmente.

Las rupturas son bestias difíciles, independientemente de las circunstancias. Incluso en las separaciones más sanas y acordadas, van a doler. Le dices adiós a una parte de tu vida, a una persona, a un capítulo completo. ¿Pero qué es lo que haces cuando ni siquiera has podido comenzar a escribir el capítulo? Te obsesionas. Te concentras. Te sumerges muy profundamente en tus sueños despierta y mundos imaginarios, pensando en todo lo que podría haber sido. Estás obligada a avanzar con demasiadas preguntas sin responder, y esto es una de las cosas más difíciles de hacer.

Pero puedes, y lo harás. El casi amante te enseña algo muy valioso. Aprender a seguir adelante sin siempre obtener una conclusión. No siempre obtenemos algo claro, y fácil de entender. Cosas horribles ocurren. Esto es un hecho. Y cuando algo te decepciona, duele. Duele, y puedes dejar que duela. Siente lo que necesites sentir. Pero en algún punto, podrás levantarte otra vez.

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